Este domingo se disputaron dos nuevos partidos de este recién estrenada Copa FCF - Vicente Pérez Soberón - que nos dejaron dos nuevas escuadras clasificadas para las semifinales en la que, precisamente, habrán de verse las caras.
El At. Mineros sorprendió, hasta cierto punto, al asaltar el fortín de El Castañar donde suele ser complicado para los rivales superar a un siempre intenso y aguerrido Barquereño. Si bien es cierto que los de San Vicente apenas han sufrido bajas con respecto a la temporada pasada (sólo Jorge Díaz de entre los más habituales), también es de reseñar que han cambiado de dirección técnica, encargándose de la misma un Pablo Lobeto que viene de cerrar una trayectoria más que meritoria en el Textil Escudo. Lo temprano de las fechas tampoco da para sacar conclusiones muy tajantes, pero sí se puede asegurar que los de Puente San Miguel empiezan a perfilarse como un más que serio candidato al ascenso si han sido capaces de ganar, aunque sea en agosto, a todo un Barquereño, para mí el principal favorito para ese ascenso. Y no lo tuvieron sencillo los de Reocín porque, aunque se adelantaron con gol de Fer Conde mediada la primera mitad, poco antes del descanso llegó la igualada local a través de un gol en propia meta, lo que presagiaba una salida en tromba de los celestes que no se produjo. Los mineros aguantaron hasta bien avanzada la segunda parte y Aarón anotó el 1-2 que, de nuevo, Fer Conde ratificó con su segundo tanto ya en las postrimerías del partido. Sigue adelante, pues, el At. Mineros que deberá rendir visita al Bezana el próximo domingo a las 19h en el Municipal de Santa Cruz (terreno de juego que, por cierto, va a ser remodelado en cuanto a su césped en próximas fechas).
Precisamente el Bezana se impuso con cierta claridad a un Ribamontán al Mar que sí ha visto notablemente remodelada su plantilla, al igual que la de los locales. Entre los 22 que saltaron de inicio al campo se encontraban, si no me fallan las cuentas, hasta diez jugadores del 2000, 2001 o 2002, lo que da idea de lo rejuvenecidas que han quedado ambas plantillas. El partido discurrió parejo, salvo por un par de disparos del Ribamontán desde la frontal que se fueron cerca del poste derecho de Liaño, hasta el magnífico gol anotado por Aarón, elevando el balón, desde la línea de tres cuartos y escorado a la izquierda, por encima de un Sergio Gaño que se había quedado a media salida. Poco más sucedió en la primera parte y hubo que esperar a la segunda, cuando el partido se rompió y las oportunidades, aunque no excesivas, sí presagiaban que el 1-0 no iba a ser el resultado definitivo. Poco antes del gol que acabó por decidir el choque, Liaño realizó una parada espectacular a un disparo potente y raso de Perojo que no fue gol por centímetros. Casi de seguido (63'), un córner a favor del Riba acabó en contraataque de los locales y Toto resolvió con calidad el mano a mano frente al portero visitante. Todavía hubo opciones tanto para que los visitantes recortaran como para que los locales aumentaran la diferencia, pero el marcador ya no se movió y el último cuarto de hora resultó ser un ejercicio de impotencia de un Riba que acabó por darse por vencido. Quizás el empate, si hubiera llegado en esa parada del portero local, hubiera cambiado el signo del encuentro, pero, goles son amores y el Bezana acabó el encuentro con cierta comodidad.
Queda por resolverse la cuarta eliminatoria de cuartos de final (suspendida por casos Covid en uno de los equipos) entre Revilla y Rinconeda, que se disputará este miércoles a las 20h 45' en El Crucero y cuyo vencedor se las tendrá que ver con el Solares, en casa de éstos, después de que los trasmeranos derrotaran el pasado sábado 2-1 al Nueva Montaña.
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